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La ética del emprendedor

CARLOS LECUEDER

Hombre de familia y amante del mar, Carlos Lecueder ha dejado una huella indeleble en Uruguay con la construcción de múltiples proyectos inmobiliarios y con otros por venir. Su visión del rol del emprendedor en la sociedad, de su legado personal y del futuro del país revelan a un optimista de firmes valores, cuyo negocio ideal es aquel en el que todos ganan.

Luis Cabrera

La ética del emprendedor

Hombre de familia y amante del mar, Carlos Lecueder ha dejado una huella indeleble en Uruguay con la construcción de múltiples proyectos inmobiliarios y con otros por venir. Su visión del rol del emprendedor en la sociedad, de su legado personal y del futuro del país revelan a un optimista de firmes valores, cuyo negocio ideal es aquel en el que todos ganan.

Aún cayendo la noche en un día de semana cualquiera, el Estudio Luis E. Lecueder no encuentra pausa. Considerando la responsabilidad de la administración de múltiples proyectos de gran escala, más otros en diferentes etapas de desarrollo, la dinámica no sorprende. La evolución del estudio en estas casi cinco décadas ha dejado una huella indeleble en la sociedad uruguaya.

Cuando el contador Carlos Lecueder sucedió a su padre al frente de la empresa el camino estaba marcado, la misión era emprender, pero las formas era tan importantes como el objetivo.

«Si uno pretende hacer emprendimientos tiene que haber una base de rentabilidad o los inversores no van a seguir invirtiendo con uno», explica Lecueder en diálogo con The Select Experience. «Eso no es un tema malo, es una meta que todo proyecto debe buscar. El resultado económico favorable hace a la viabilidad y sustentabilidad del proyecto, pero un proyecto no llena de orgullo a quien lo desarrolla si lo único que busca es la rentabilidad».

Hoy el estudio Lecueder administra el World Trade Center Montevideo, los shoppings Montevideo, Portones, Nuevo Centro y Mercedes, más las terminales Tres Cruces, Salto, Paysandú y Mercedes, entre otros proyectos inmobiliarios, a los que pronto se sumará un nuevo centro comercial, el Plaza Italia, el WTC Punta del Este y diversas ampliaciones a los existentes.

¿Qué hace exitoso a un proyecto? En primer lugar, que logre generar puestos de trabajo. En segundo lugar, en contribuir a tener una mejor ciudad o mejor país. En tercer lugar, que pueda tener un impacto en nuestra sociedad mediante programas de responsabilidad social, a través de diferentes actividades. Un proyecto no es exitoso en si mismo si no logra conjugar todos estos elementos.

¿Y la rentabilidad? Si uno pretende hacer emprendimientos tiene que haber una base de rentabilidad o los inversores no van a seguir invirtiendo con uno. Eso no es un tema malo, es una meta que todo proyecto debe buscar. El resultado económico favorable hace a la viabilidad y sustentabilidad del proyecto, de la posibilidad de cumplir con los diferentes jugadores, tanto el personal como los proveedores.

¿Qué evaluación hace entonces de proyectos como los shoppings? Si yo pienso en los proyectos de shopping que hemos desarrollado, pienso con orgullo que hay muchos pequeños, medianos y grandes empresarios de comercio uruguayo que han confiado en nosotros para poner sus locales comerciales y que están haciendo un buen negocio, pero también pienso con orgullo que hay miles de personas trabajando. Lo que uno hace será más bueno si uno logra conjugar no solo la renta básica inicial, sino también la conformidad de la gente que esté trabajando e invirtiendo en nuestros proyectos. Ese es el negocio que cierra redondito.

En las terminales esto es aún más fácil de ver. Si voy a Tres Cruces y cierro un balance y me da bien, me deja contento. Pero me deja más contento bajar la escalera mecánica, mirar la sala de espera y ver a 200 personas sentadas esperando el ómnibus en un lugar en paz, con seguridad, limpieza, aire acondicionado... Eso lo tenemos también en las terminales de Salto, Paysandú y Mercedes. La satisfacción de sentir que hemos puesto un granito de arena para que la calidad de vida de la gente que utiliza esas terminales sea un poquito mejor. La satisfacción de sentir que en la zona franca de WTC hay más de 1.000 personas trabajando en una torre hacia el mundo, sentados en un escritorio como si estuvieran en Londres o Singapur.

¿Cree que esa visión del empresario es compartida por la sociedad uruguaya? Yo creo que en Uruguay no homenajeamos lo suficiente al microemprendedor. Ese microemprendedor que está tratando de empezar cosas, dándose contra la pared, no tiene seguro de paro ni de enfermedad, no cobra sueldo a fin de mes, mucha veces los tiene que pagar, y que cuando empieza a irle bien, a generar puestos de trabajo, no es retribuido en nuestra sociedad como debería ser. Creo que es algo que a la sociedad uruguaya le falta y por eso también le falta un poco de emprendurismo, que es algo que habría que tratar de desarrollar más.


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